
Afortunadamente,el álbum de debut de Perry Blake no pasó desapercibido ni para los críticos ni para el público.El disco,publicado en 1998,fue el comienzo de un romance fiel entre sus seguidores y el artista irlandés. Romance que actualmente sigue intacto. Y es que pocos artistas siguen un estilo tan fiel y pragmático como Blake.
Un disco lleno de sorpresas en forma de agradables canciones, con unos arreglos impresionantes y una voz,la de Perry Blake, que se acomoda a cada nota,a cada instrumento, marcando el ritmo y arrastrando la influencia de artistas de la talla de David Sylvian o Scott Walker.Podríamos citar temas tan importantes y definitivos como "The Hunchback of San Francisco", pero también cualquier otro del disco.Todos, a su manera, brillan con luz propia.Disco de obligada escucha.

No hay comentarios:
Publicar un comentario